martes, 2 de diciembre de 2008

EL FORO COMO ESTRATEGIA DIDÁCTICA

Definir el propósito comunicativo del foro es un asunto de socialización e interacción, totalmente independiente de la plataforma educativa o tecnológica a utilizar. Es decir, hace parte del diseño pedagógico y uso didáctico del foro, actividad que privilegia aspectos comunicativos de gran peso en cualquier proceso educativo: la socialización y la retroalimentación.

Planear un foro como estrategia didáctica requiere prever cada uno de los momentos: antes, durante y después con el fin de evitar dificultades posteriores. Por ello es conveniente definir:

· Si la participación es voluntaria o por el contrario hará parte del seguimiento y evaluación del curso.
· El número participaciones que debe realizar cada usuario o las condiciones para tomar parte de él.
· La forma como será evaluada la participación de cada estudiante, es conveniente llegar a concertar ésta entre todos, no sólo debe contar la opinión del profesor.
· Duración: fechas de apertura y cierre del foro.
· El tema objeto de debate debe ser elegido por el profesor o concertado con el grupo de estudiantes.
· El objetivo de su utilización:
o Para propiciar la formación de comunidades académicas, generando espacios para que las discusiones continúen a pesar de que termine el curso,
o Para realizar debates por subgrupos dentro del grupo de estudiantes.
o Para identificar comunidades que se encuentren trabajando la temática en cuestión.
o Para dar respuestas a los intereses particulares de los estudiantes.

El foro académico debe tener un moderador o persona que conozca ampliamente el tema de debate, quien debe estar leyendo, permanentemente, los mensajes de los participantes con el fin de encausar la discusión en caso de que sea necesario y hacer aportes que contribuyan al desarrollo del tema.

Cuando se trata de un curso generalmente el moderador es el docente del curso o un profesor invitado, pero igualmente puede ser un estudiante que posea la capacidad de asumir esta función.

Si un estudiante modera el foro, el profesor del curso debe estar pendiente del desarrollo de esta actividad y revisar con frecuencia el avance del debate y hacer parte del grupo de usuarios para hacer sus aportes y estimular la capacidad argumentativa de los estudiantes

El moderador del foro debe suministrar la bibliografía que contribuya al desarrollo del tema, exponer sus argumentos, estimular la capacidad argumentativa de los estudiantes y la expresión escrita.

El profesor debe aprovechar la participación de sus estudiantes en el foro para realizar otras lecturas de sus estudiantes: uso de vocabulario, capacidad de expresión escrita, comportamiento, valores, diferencias individuales y dificultades.

FOROS VIRTUALES

Un foro virtual es un escenario de comunicación por internet, donde se propicia el debate, la concertación y el consenso de ideas. Es una herramienta que permite a un usuario publicar su mensaje en cualquier momento, quedando visible para que otros usuarios que entren más tarde, puedan leerlo y contestar. A este estilo de comunicación se le llama asincrónica dada sus características de no simultaneidad en el tiempo. Esto permite mantener comunicación constante con personas que están lejos, sin necesidad de coincidir en los horarios de encuentro en la red, superando así las limitaciones temporales de la comunicación sincrónica (como un chat, que exige que los participantes estén conectados al mismo tiempo) y dilatando en el tiempo los ciclos de interacción, lo cual, a su vez, favorece la reflexión y la madurez de los mensajes.

Los foros virtuales también son denominados listas de discusión, grupos de noticias y conferencias o seminarios virtuales. A los participantes en un foro los congrega el interés por un tema, una actividad, una meta o proyecto, creando discusiones valiosas para todos.

FOROS ACADÉMICOS

Por definición los Foros Académicos propician mecanismos de participación a través de discusiones que si bien se valen de los argumentos y reflexiones planteadas por los participantes, deben conducir hacia un diálogo pragmático donde la intención última no es persuadir al interlocutor, sino más bien indagar y utilizar el diálogo para el intercambio de pensamientos, ideas y enfoques variados sobre el tema que se esté discutiendo.

En los Foros Académicos deben quedar expresadas las elaboraciones que conducen al conocimiento. Estos foros deben admitir y promover la expresión de inquietudes que permitan identificar y proponer categorías para la discusión, valorando o acreditando diferentes propuestas, con el fin de fortalecer y fomentar la capacidad argumentativa y reflexiva de los participantes.

Existen en este tipo de foros, diversos focos de interés sobre cuyas elaboraciones se va indagando e identificando elementos de conocimiento como el manejo de conceptos, contenidos y significados que, al ser utilizados, permiten establecer relaciones entre ellos para producir nuevos discursos que pueden constituirse en fuente de nuevas preguntas.

Diálogos Argumentativos y Pragmáticos

Los Foros Académicos como se mencionó anteriormente, demandan una mirada hacia los diálogos argumentativos y pragmáticos. Desde lo argumentativo se constituyen en espacios para el debate sobre diferentes tópicos del quehacer académico. Este tipo de diálogo es de interés para la academia que precisamente habla de fortalecer las competencias argumentativas, interpretativas y propositivas.

En el trabajo académico aparecerán diálogos argumentativos que apoyan el fortalecimiento de las competencias necesarias para la discusión, el debate y las consecuentes propuestas. Ellos merecen tratamiento especial, como fruto de múltiples reflexiones que contribuyen a evaluarlos y, si se quiere, refinarlos. En el diálogo argumentativo los participantes construyen su argumentación desde las lógicas individuales, donde toma fuerza la retórica para defender una posición que, por lo general, busca que los demás cambien de opinión.

Mirados como se nombró anteriormente, desde las competencias básicas, estos espacios argumentativos contribuyen a la construcción de lenguajes que exploran, en su intento, formas de comunicación coherentes con el diálogo planteado. De la capacidad argumentativa coherente, dependerá la fuerza que el mensaje tome en la mente de los otros, asegurando o no el logro de lo propuesto. Si se desea que esos puntos de vista se asuman como válidos, es necesario entrar en un proceso de concertación. La flexibilidad y la búsqueda de resultados más profundos, facilita el paso de entrada al campo del diálogo pragmático.
De acuerdo con esto último es pertinente citar la definición que de diálogo pragmático hacen Collison y otros en el libro Aprendizaje en Ambientes Virtuales, (2.000.)6 “El diálogo pragmático es un discurso razonado cuyo proceso sirve a fines que están más allá del diálogo mismo. Su meta no es persuadir sino más bien indagar y utilizar el diálogo para informar a los participantes, de manera tanto individual como colectiva, para que puedan intercambiar pensamientos, ideas y enfoques variados sobre cualquier tema que están considerando”.

Contiene unas metas o tareas específicas, que deben lograrse en un tiempo determinado. El participante renuncia a la inversión personal en las ideas en favor de una inversión por parte del grupo para lograr, a través del diálogo, un avance o movimiento hacia lo deseado, primando la conceptualización colectiva frente a la individual. Las ideas de las personas están abiertas a la discusión, animados por un moderador cuya misión es identificar ideas atractivas pero potencialmente tangenciales o divergentes, concentrándose en
aquellas que conlleven una promesa de arrojar resultados que se sumen al logro de las metas esperadas de la colaboración.

En el diálogo pragmático se consolida el conocimiento a partir de la identificación de conceptos y contenidos, discutiendo y debatiendo sobre los mismos, hasta llegar a formular nuevos argumentos. Sin embargo, este diálogo no puede ser tan riguroso como un documento terminado. Admite revisiones cotidianas a través de los planteamientos, discursos y debates. Una fortaleza de estos está dada en la posibilidad de la participación de pares académicos que pueden cualificar el debate, mas no calificarlo.

El camino hacia el diálogo pragmático se va construyendo lentamente a lo largo del proceso y se apoya en la indagación y el pensamiento crítico, potenciando el interés por lo desconocido. Este diálogo está abierto a cuestionamientos genuinos, dando la bienvenida a datos e interpretaciones ya sea confirmatorios o desafiantes, favorece un examen abierto de por qué se sostienen ciertas afirmaciones, aseveraciones o creencias y también permite invalidar generalizaciones, creencias o afirmaciones de hecho.

Una característica importante del diálogo pragmático es que a través de la escritura, contribuye a que quienes participan en él, logren elaboraciones coherentes de sus argumentos. La expresión escrita condensa esas elaboraciones, generando exigencia a los individuos que los utilizan y propiciando la confianza entre los participantes.

La indagación contemplada dentro del diálogo pragmático busca que los participantes se distancien de sus propios pensamientos y creencias acercándolos a lo desconocido, con el fin de producir el mejor resultado posible o de comprometerse con el mayor aprendizaje alcanzable. La indagación tiende a hacer sentir insegura e inquieta a la persona, no obstante los participantes deben sentirse seguros en ese trabajo colaborativo para emprender búsquedas y asumir riesgos intelectuales que puedan llevar a nuevas formas de ver y a nuevos descubrimientos.

La reflexión que se hace para mirar las cosas desde distintas perspectivas señala el camino que conduce del diálogo argumentativo al diálogo pragmático. Esto se complementa con la habilidad para mirar las discusiones con una panorámica amplia, para vislumbrar el norte, reflexionando sobre él hasta acercarnos a un diálogo maduro. Además de los diálogos argumentativos y pragmáticos, las estrategias de pensamiento crítico son otras herramientas del Foro Académico propicias para impactar las discusiones y debates de manera directa frente a diálogos que pierden el foco o frente a aquellos que no logran profundidad.